La exigente prueba ciclista ‘Desertus Bikus 2026’ culmina en Almuñécar tras 1.350 kilómetros de travesía extrema con 400 participantes de 20 nacionalidades

De izquierda a derecha, participante de Almuñécar, organizador de la Desertus Bikus y concejal de Deportes

Los franceses, Florian Moreau y Camille Albisser, se coronan campeones de esta edición que comenzó en la localidad de Hasparren el pasado 18 de abril

Almuñécar ha vuelto a convertirse, por segundo año consecutivo, en meta de una de las pruebas de ultradistancia más exigentes del panorama ciclista internacional: la Desertus Bikus 2026. Una cita que comenzó el pasado 18 de abril y que ha finalizado este 24 de abril tras recorrer la península ibérica de norte a sur en un desafío sin asistencia y en régimen de autosuficiencia.

El municipio sexitano ha sido durante toda la semana punto de llegada escalonada de los participantes, con meta junto al Chiringuito Playamar en la playa de Velilla, donde los ciclistas han ido completando una aventura extrema de aproximadamente 1.350 kilómetros y más de 13.500 metros de desnivel positivo acumulado desde la localidad francesa de Hasparren.

El primero en completar la prueba fue el ciclista francés Florian Moreau, que cruzó la meta el lunes 20 de abril tras 52 horas de recorrido. En categoría femenina, la también francesa Camille  Albisser, de 29 años, volvió a demostrar su garra repitiendo como primera mujer en alcanzar la meta, revalidando así su logro de la pasada edición.

La Desertus Bikus se caracteriza por su formato único: una prueba sin etapas ni asistencia externa, en la que cada participante gestiona su propio ritmo, descansos y alimentación. A lo largo del recorrido, los ciclistas han debido superar cinco puntos de control obligatorios ubicados en Soria, Cazorla, Jódar (Jaén), Comares (Málaga) y el Acebuchal (Frigiliana), antes de llegar a Almuñécar.

El organizador de la prueba, Yvan Thuayre, ha destacado el carácter internacional del evento, señalando que “han sido 400 participantes los inscritos, con 150 mujeres, procedentes de hasta 20 nacionalidades diferentes”. Además, ha subrayado las buenas condiciones climatológicas de esta edición, “con sol y calor, a diferencia del año pasado, cuando los participantes tuvieron que enfrentarse a lluvia y nieve”.

Thuayre también ha valorado muy positivamente la acogida en Almuñécar, motivo por el que la organización ha decidido repetir la localidad como meta. “Estamos muy contentos con el trato recibido por el Ayuntamiento. Este año, además, los participantes se han llevado una sorpresa con el recibimiento y una camiseta como obsequio por haber finalizado la prueba”.

Entre los participantes españoles, ha destacado la presencia del almuñequero Óscar Aragón, único representante local que ha logrado completar el exigente recorrido. Aragón ha descrito la experiencia como “muy brutal”, señalando que “es una prueba bastante exigente, no solo a nivel físico, sino también en la gestión de la alimentación y los descansos, que haces prácticamente sobre la bicicleta”.

“El participante decide cuándo y dónde parar, cuándo comer y cómo afrontar cada tramo. Salimos a las doce de la noche el 18 de abril y desde el inicio ya estás navegando en condiciones muy duras. Es un reto enorme, pero muy satisfactorio”, ha añadido.

La organización limitó el número de inscripciones para preservar la esencia de la prueba, que continúa consolidándose como uno de los grandes retos del ciclismo de ultradistancia en Europa.

Durante toda la semana, el desarrollo de la prueba ha podido seguirse en tiempo real a través de la aplicación Madcap.cc, permitiendo conocer el progreso de los corredores en cada punto del recorrido.